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lunes, 4 de mayo de 2015

Flora Intestinal. Microorganismos que viven dentro de nosotros.



¿Sabéis que existen seres vivos dentro de nosotros y que además, nos ayudan a tener una buena salud? ¿Cómo los podemos cuidar? ¿Y alimentar?

Si alguna vez desaparecen, ¿Sería posible volver a recuperarlos?

Vamos paso por paso.

Antes de nada hay que saber que la Flora Intestinal son todo el conjunto de microorganismos que viven en nuestro intestino, con los que establecemos una relación de ayuda mutua y que, en condiciones de equilibrio, no producen ninguna infección, realizando actividades que nosotros mismos no podemos realizar.

Estos microorganismos realizan diferentes funciones dentro de nosotros como el metabolismo de algunos carbohidratos, especialización del sistema inmunitario, y control del crecimiento de células del endotelio, especialmente del colon. Esta última función es muy importante para el control de cáncer en esta zona, ya que las bacterias cuando metabolizan alimentos ricos en fibra, liberan ácido butírico, que está involucrado en la diferenciación de las células del intestino grueso e induce la destrucción o muerte celular programada provocada por ella misma, con el fin de autocontrolar su desarrollo y crecimiento, lo cual es importante para eliminar células no funcionales que pueden ser cancerígenas y para mitigar inflamaciones.

Para cuidar a estos microorganismos y potenciar nuestra salud lo más importante es saber que una dieta muy variada en fibras vegetales se asocia a mayor diversidad de estos seres vivos y ello va a favor de un mejor equilibrio. Además, algunas fibras fermentables por las bacterias (las denominadas prebióticos) favorecen el crecimiento selectivo de bacterias beneficiosas de la flora, como las bifidobacterias. Incorporar también probióticos en la dieta, como yogures o leches fermentadas con bifidobacterias, puede ser muy útil: compiten y desplazan patógenos, producen sustancias fundamentales para nutrir la mucosa del colon e, incluso, en algunos casos, pueden ser una ayuda frente a algunas molestias digestivas leves, que son muy frecuentes en la población.

Muchos lectores os estaréis preguntando ¿qué es un prebiótico? ¿y un probiótico? A continuación se explica qué son y qué alimentos lo contienen.

Comencemos por los prebióticos. Éstos, son fibra no digerible que estimula y facilita el crecimiento y la actividad de un grupo de bacterias beneficiosas de la flora intestinal. Alcachofas, banana, legumbres, patata y boniato, ajo, cebolla, puerro, trigo, avena, cebada, espárragos, son algunos de los ejemplos de alimentos favorecedores del crecimiento y diversidad de la flora bacteriana.

A diferencia de los prebióticos, los probióticos son microorganismos vivos que, al administrarse en cantidades adecuadas, producen un beneficio para la salud. Estos organismos deben resistir el paso del tubo digestivo y llegar vivos al colon. Sus efectos dependen de la especie y de la cepa que sean y de la cantidad en que se tomen. No todos los probióticos sirven para todo y los efectos de unos no se pueden extrapolar a otros. Como hemos nombrado anteriormente, la leche fermentada y yogures son los alimentos donde más probióticos encontramos.

Es cierto que hoy en día existen alimentos procesados donde se incluyen probióticos para ser tomados e incluirlos en nuestra dieta. Hay que tener especial cuidado con estos productos debido a que, si los consumimos de manera habitual provocaremos que nuestra flora bacteriana sea pobre en microorganismos, reduciendo así el efecto beneficioso de éstos. Recordad que lo importante es hacer una dieta equilibrada y muy variada.

Por tanto, mantener una dieta equilibrada con aporte de alimentos que favorezcan la proliferación y mantenimiento de nuestra flora intestinal en unos niveles adecuados, contribuirá a la prevención de algunos tipos de cánceres como el colo-rectal.

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